martes, 14 de febrero de 2012

De amor y trabajo.

Siendo hoy el día que es, va a ser inevitable hablar del tema.

Pero no voy a hacer una entrada pastelosa hablando del amor y lo imbéciles que nos ponemos cuando estamos enamorados, jajaja... que va, voy a seguir a lo mío, hablaremos de relaciones sentimentales pero bajo el prisma de los RRHH.

Y la excusa me la da esta noticia publicada hace unos días: Los navarros, los menos dispuestos a tener relaciones sentimentales en el trabajo.
Los navarros, con un porcentaje del 28 %, son las personas menos dispuestas a tener una relación sentimental en el trabajo, según una encuesta que ha elaborado la empresa de recursos humanos Randstad, con motivo de la celebración la próxima semana de la festividad de San Valentín.
Buf, que difícil, yo no lo veo fácil ni lo uno ni lo contrario. Por un lado, en el trabajo es dónde más horas pasamos a lo largo del día, por eso puede ser habitual, y más si estamos hablando de plantillas jovenes donde pueda reinar el buen clima y las relaciones cordiales.

Por otro lado, todos sabemos que las relaciones duran lo que duran, y puedes intentarlo con el compañero de trabajo, pero si la cosa no cuaja, luego tendrás que aguantarlo día tras día con lo que ello puede suponer, ni que decir tiene si la cosa termina como el rosario de la aurora, jajaja...

Eso sí, con un superior (o superiora, que no madre superiora, no se me vayan a liar) pues cómo que no.

Puede ser la mayor equivocación que pueda cometer una persona, cosa que parece que tenemos claro porque terminan el artículo diciendo que a nivel estatal, un 30 % de los españoles reconoce que no le importaría tener una relación sentimental en el trabajo y, de hecho, esta cifra puede ser incluso mayor, ya que un 8 % estima que no le importaría comenzar una relación más especial con alguien de su oficina siempre que no sea su jefe.

Aunque no se puede decir de este agua no beberé, y siempre hay peores lugares donde encontrar el amor, como dice la chiquilla Rihanna – We Found Love:



Todos hemos vivido rollos, rolletes e incluso bodas en nuestro entorno de trabajo, ¿te atreves a contarnos alguna anecdota graciosa al respecto?

3 comentarios:

Laila dijo...

Chico, qué quieres que te diga, donde cuece la olla no metas la .... jajaja
Que estas cosas son muy dificiles y en un entorno laboral mucho más.
Yo conocí a Supercoco en un trabajo, pero ni me plantée nada de nada hasta que no me fui de esa empresa. Entonces dejé rienda suelta.. jejeje

Pilar López dijo...

¿Dudabas de que te diéramos un voto de confianza para la entrada, maifrien :( ? Unas veces haré más ruido y en otras pasaré más bien de puntillas, pero tu casa la suelo visitar siempre.

Y con respecto al tema de la entrada de hoy, no es que se esté más dispuesta o menos dispuesta a enamorarse en el trabajo. Son cosas que no se pueden controlar, salgan bien, mal o peor.

Vamos, eso he oído por ahí, jajajaja. Un besoooo.

PD: esta noche no nos tendrás que mutear en el whathsapp, estamos muy muteados todos últimamente... Otro beso guapísimo.

lamarquesa dijo...

hombre...pues yo despues de ayer cuando hipoteticamenteee amigo jjj comentamos a donde iban esa parejitaaaa reconozco queee algo de morb... a tod@s nos dio eh?

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