domingo, 29 de agosto de 2010

¿Nuevas formas de gestión?

Cuaderno de viaje, Budapest 2008.

[15 de mayo]

Hoy la visita era al Szent Imre Hospital de Budapest, sí, otro más, qué cuántos hay os preguntaréis, pues hoy me ha llegado el dato, ni más ni menos que 54 hospitales en toda la ciudad. Gracias a Dios no los vamos a visitar todos, pero casi...

Y por primera vez era un hospital medio nuevo, o por lo menos en plena fase de reconstrucción, y las instalaciones no tenían nada que envidiar a cualquier hospital de por allí. Ya nada más entrar me ha recordado un poco a nuestra FHC, y luego, comprobaría que tiene algo más que el aspecto en común.

En una sala de reuniones como dios manda, con su cañón, su pantalla, etc., etc., nos ha recibido la Directora Económica, sí, sí, habéis leído bien, por un lado, una mujer (que ya era hora) y, por otro lado, del área económica, hasta ahora siempre nos habían recibido doctores, así que por mi parte, he pensado que hoy sería un buen día para hacer ese tipo de preguntas que a un médico no se le pueden hacer, craso error como veréis más adelante.

Ella venía acompañada de dos chicos jóvenes, uno el jefe de informática y el otro, informático también, pero venia a hacer las veces de traductor porque el nivel de inglés de su jefe no era muy bueno que digamos.

Nos han presentado el hospital, y me ha sorprendido mucho de que su forma de gestión es muy similar a la nuestra, a la FHC me refiero, ya sean nuevas formas de gestión, fundaciones o lo que sea. Pero al final, mismo estilo de dirección, organigramas jerárquicos y funcionales, y aquí es cuando me he atrevido a preguntar por los sistemas de gestión de RRHH, y otra vez, la puerta en las narices, que no quieren hablar de esto en ningún lado. Aunque hoy me han dejado la puerta abierta a la visita de mañana, porque me han dicho que usan las herramientas de HUMANsoft, y que ya nos las enseñarían mañana en PÉCS.

Después de la introducción de la señora Directora, les ha tocado el turno a los informáticos. Bastante bueno el panorama, mucho mejor que en los hospitales que habíamos visto hasta ahora, me ha parecido ver programas parecidos a Navision, el mismo programa que tenían ayer en el otro hospital para el seguimiento de los pacientes, internet, intranet… y muchos planes de futuro. Luego hemos dado una vuelta por el hospital, incluso en las habitaciones de los pacientes, algunas de hasta 6 camas, pero la joya de la corona estaba en la planta baja, y hacia allá que nos dirigimos.

Tienen una zona de habitaciones privadas, que claro, bajo pago, puedes disfrutar de tu estancia en el hospital como si de un hotel se tratase. Habitaciones individuales, con televisión, internet, algunas tenían hasta una especie de salón, con sofás, ordenador, y otras incluso terraza para tomar el sol. Vamos, a todo lujo, por un módico precio que iba desde los 40 euros por noche hasta los 120 euros.

El resto, bajo el común denominador de nuestras anteriores visitas, hemos ido a comer, esta vez sí, en los comedores de los trabajadores, y la misma comida que los trabajadores, más o menos, porque aunque ellos podían elegir un par de platos del menú, el nuestro ya estaba apañado: sorpresa, sorpresa… gulash para empezar, una especie de pastel de coliflor con carne y arroz de plato principal, y el postre.

De aquí ya nos hemos ido a casa, y por la noche he disfrutado de un espectáculo de ballet que realmente ha merecido mucho la pena, bueno, al fin y al cabo, tampoco es tan caro: 1.100 HUF la entrada más barata (unos 4 euros). Lo curioso del caso es que Eija tenía la entrada comprada desde la semana pasada, y yo la he tenido que comprar esta misma tarde, unas horas antes del ballet, y aunque he pagado el mismo precio y les he dicho que me dieran una localidad cercana a la suya, no sé qué coño me ha entendido, pero yo he acabado en segunda fila, justo al lado del escenario, y Eija en el primer anfiteatro, lejos, muy lejos… menos mal que no era una velada romántica y que nos daba igual estar separados que si no…

El espectáculo era el HUNGARIAN BALLET THEATRE GÖDÖLLÖ, e interpretaban tres piezas: Bolero / Deja Vu / Carmen. La verdad es que muy interesante, quizá el segundo el menos conocido de los tres, pero tal vez por eso el más interesante. Os dejo este vídeo que he encontrado por ahí para que disfrutéis como yo lo hice ese día:



Pues nada, mañana viernes ya, último fin de semana en la ciudad, y el siguiente viernes para casa, por fin. La verdad es que al final la experiencia merece la pena, pero no dejan de ser cuatro semanas lejos de casa, y cuatro semanas son muchos días sin ver a la gente que quieres y que te quiere. Así que nada, disfrutaremos algun termal más el sábado o el domingo, y supongo que la próxima semana nos dejaran más tiempo libre (aún si cabe) para preparar la presentación de París, que al final es lo que cuenta.

En ese sentido yo estoy tranquilo, pues soy el único que ha hecho algo al respecto, y mi jefe ya lo sabe, y es más, ya ha visto mi presentación y me ha felicitado al respecto. Así que salga lo que salga para París, yo ya he cumplido.

See you tomorrow!

2 comentarios:

miguel dijo...

La famosa presentacion de Paris. A nosotros nos llevaron 2 dias a Tampere para prepararla y casi salimos a leches, hubo muy mal ambiente :(

Iñaki dijo...

Eso es lo bueno y lo malo de destinos HOPE como Hungría. Normalmente el grupo es reducido, pero eso te da la oportunidad de aportar mucho más de cada uno, y no tiene por qué haber problemas de ego, o similares.

Nosotros tres, en lo que respecta al trabajo, estuvimos muy bien avenidos, gracias a Dios.

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