martes, 6 de abril de 2010

Uso razonable de la fuerza.

¿Es lícito hablar de uso "razonable" de la fuerza?

Yo creo que no, si no tienes más remedio que recurrir a la fuerza, es que has perdido el resto de las batallas, y más si estamos hablando de educación. Si tenemos que echar mano de la fuerza, por muy razonable que ésta sea, es que ya hemos perdido.

Totalmente ajeno al mundo de la educación, reconozco que cada día está más complicado, que los jovenes y los niños (y cada vez de menor edad) hacen la vida imposible a sus educadores, a sus padres, a sus compañeros... y que cada vez los conflictos en el aula son más y más variados: agresividad, violencia, conflictos, intimidación, bullying, vandalismo, conductas antisociales, conductas disruptivas, problemas de convivencia, etc., etc.

En este sentido, en el Reino Unido han decidido (o están en ello al menos) que los maestros puedan usar la fuerza en situaciones problemáticas. Pero, ¿quién va a decidir cuando una situación es problematica? O más dificil todavía, porque entiendo que todos los días se dan situaciones problemáticas, ¿quién va a decidir que ante una situación u otra se pueda usar la fuerza?

Un nuevo código de conducta permitirá llegar a este extremo para detener peleas en los colegios o controlar a alumnos que se porten mal o perturben el desarrollo de las lecciones. Los profesores podrán recurrir a la fuerza física en defensa propia, para prevenir que los alumnos se hagan daño entre ellos o a los materiales, cuando continuamente se porten mal e interrumpan la clase o si desobedecen constantemente.

El ministro británico de Escuelas, Infancia y Familias, Ed Balls, ha afirmado que esta guía quiere ayudarles a no tener miedo de usar sus competencias cuando sea necesario. Esperemos que no le den la vuelta a la tortilla y nadie se extralimite en el uso de esas nuevas competencias, complicada papeleta para todos, por cierto, aquí en España es ilegal darle un cachete a tu hijo y allí va a resultar que le puede pegar el profe en el cole.

Esperemos también que sepamos encontrar el término medio... por el bien de todos, de los docentes, de los educadores, de los padres y de los alumnos. Y como el tema es serio, un temita de los Toreros Muertos  (On the desk) para desentumecer:

3 comentarios:

Juana dijo...

La violencia solo genera más violencia.
Pegar a un niño es enseñarle que si quieres conseguir algo (lo que sea) puedes abusar del más débil.
Paralizar a alguien que puede hacer daño a otro o a si mismo no es lo mismo que dar dos tortas.

PILAR dijo...

Estoy contigo: el uso de la fuerza es un fracaso. Todos conocemos la teoría para educar, pero pocos la aplican.. En las familias, no se educa, se consiente. Al cole ya llegan los críos muy "maleados" y los padres no reconocen sus fracasos en casa. El cariño y la disciplina, ambos son los que faltan. Otra cosa es que un adulto tome medidas ante posibles agresiones de un menor. Ese es otro cantar, fin de un largo camino de fracasos por ambas partes. Los castigos para los violentos de las aulas deberían ser absolutamente ejemplares. Te recomiendo cualquiera de las charlas del Juez Emilio Calatayud, que ya ha puesto en su sitio Y A AYUDADO DE VERDAD a un montón de jóvenes y familias

Iñaki dijo...

Al final lo triste es que los niños hacen lo que ven... lo que ven en casa... lo que ven en la tele... lo que ven a los que les rodean... y si ahora también lo van a ver en las escuelas, y no ya de la mano de sus compañeros, que ya es lo habitual, sino en manos de sus profesores, pues estamos perdidos.

Pilar, echaré un ojo a tu recomendación, muchas gracias.

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