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martes, 27 de noviembre de 2012

Desafío 2: Gestión de la diversidad. #15desafíos

Segundo desafío del proyecto #15desafíos.

Gestionar la diversidad en un océano de capacidades:

“El futuro laboral se plantea como un amplio océano de nacionalidades, generaciones, capacidades y culturas que las áreas de recursos humanos se verán obligadas a gestionar. Uno de sus retos a medio plazo es dirigir esta diversidad. Esta gestión debe abarcar el reclutamiento y el desarrollo, con una visión amplia que incluya conceptos como empatía, creatividad o agilidad”

Hablan de la flexibilización de las condiciones de trabajo en función de los distintos segmentos de empleados, con empatía, creatividad o agilidad.

¿Si médicos y enfermeras no son iguales, porque los vamos a poner a trabajar en las mismas condiciones?

Nada más estratificado que la plantilla de un hospital, desde el celador hasta el médico de turno, pasando por el personal de administración... si gestionamos a cada grupo como se merece, habremos conseguido que las distintas piezas del puzzle funcionen a la perfección. 

En el momento en que inclinemos la balanza hacía uno de estos estamentos, se desequilibrará la balanza y tendrás un problema a medio/largo plazo.

¿Y tú cómo lo ves?

jueves, 12 de enero de 2012

Los clínicos son de Venus y los informáticos de Marte.

Esta historia empieza hace ya casi un mes cuando en el blog SobreviviRRHHé! se publica ”Empatía informática”, una entrada en la que se comentaba la posibilidad de que un programa informático pudiera enseñarnos algo tan intrínseco a la naturaleza humana como la empatía.

Aquella entrada generó  un comentario, y aquel comentario hoy se ha convertido en esto que hoy podéis leer aquí.

Retomando el hilo de aquel post, si a la empatía, añadimos a la coctelera de las emociones humanas dos colectivos profesionales tan diferentes, y al mismo tiempo, tan cercanos, como profesionales sanitarios y profesionales de las tecnologías de la información (TIC), debemos andar con los pies de plomo pues hay un recelo entre ambos colectivos sólo justificado por el desconocimiento que hay entre ellos. Y es que, no nos engañemos, la capilaridad de las TIC es tal que en estos momentos llegan a todos los rincones “profesionales” sin excepción.

La realidad es que en general se asocia la implantación de una solución TIC a una mayor eficiencia y también, a una mayor eficacia, de los procesos productivos de una organización, pero también, en ciertos colectivos, aparece lo que en su momento Isaac Asimov, en su serie de textos sobre los robots, denominó muy acertadamente “el complejo de Frankenstein”. Y este complejo, mal gestionado, puede desembocar en fracaso, aunque implantemos el mejor sistema de información del mundo. Es igual.

En nuestro sector, también es así.

Resumiendo, si hay un factor común en cualquier fracaso de un sistema de información en los años que llevamos trabajando en informática, quizás éste sería el rechazo de los usuarios al sistema de información.

Como indica Scott Morton y otros autores, como Shoshana Zuboff, la aplicación de las TIC ha evolucionado (y seguirá evolucionando) a través de tres estadios:

1. Automatización del trabajo
2. Gestión de la información
3. Transformación del modelo de negocio o de operación

El problema es que muchas veces estos estadios funcionan como la pirámide de Maslow: No es posible conseguir el nivel 2 sin haber asegurado el nivel 1 ni el 3 sin haber puesto a punto antes los niveles 1 y 2.

A esto se une un abordaje incompleto (siendo “elegante”) de la complejidad de los sistemas de información abordados. En el libro Information Paradox que pueden descargar aquí, John Thorp identifica 4 dimensiones para evaluar para la complejidad de las TI:

1. Linkage o relación entre el esfuerzo a dedicar en nuevos sistemas de información y el retorno esperado
2. Reach o la representatividad del conjunto de usuarios que participa (tanto verticalmente en la cadena de mando como horizontalmente en la cadena de valor) en definir el nuevo sistema de información
3. People o cuál es el valor que el nuevo sistema de información aporta a cada miembro de la organización (Esto es, porqué tendrían que apoyarlo)
4. Time o el compromiso progresivo de los recursos, la toma de riesgos poco a poco, y la medición progresiva del retorno, es decir, evitar tener que hacer desembarcos de Normandía para un objetivo desconocido o no compartido por toda la organización.

Bien, en este contexto nos adentramos en la empatía informático-profesional sanitario: Muchas veces éstos últimos ven a los informáticos como el culpable de todos sus males cuando son simples mensajeros, y los primeros ven a los profesionales sanitarios como que disfrutan boicoteando los nuevos sistemas cuando en realidad lo que les preocupa es cómo éste les va a facilitar la atención a los pacientes o la toma de decisiones.

Adjuntamos algunas posibles causas de esta situación para que podáis identificarlas (esto no es un diagnóstico diferencial, aquí es posible marcar varias respuestas):

a. La empresa proveedora ha sido víctima de el síndrome “Ve programando el software que el mes que viene ya te diré qué es lo que quiero exactamente”. Más información aquí.
b. La entidad contratante ha sido víctima de un recorte presupuestario considerable para su proyecto sin modificar (o modificando al alza) los requisitos. Nadie da duros a cuatro pesetas (en euros ya nos podemos hacer una idea)
c. Ni la empresa proveedora ni la organización que contrata han evaluado bien (ya hemos dichos que queremos ser “elegantes”) la complejidad del sistema de información que pretenden implantar y por tanto tampoco qué beneficios aporta a los usuarios. Houston tenemos un problema.

Resumiendo:

Por favor señores profesionales sanitarios, no pongan esa cara cuando un paciente que acude a consulta les responde que es informático cuando le realizan la anamnésis.

Por favor, señores informáticos, tengan en cuenta que detrás de un profesional sanitario cabreado con su sistema de información siempre se esconde alguna petición útil para incorporar en próximas versiones y hacernos todos la vida más fácil.

Autor:
Juan Carlos Muria (@juancarlosmt)

Colaboradores:
Rafael Pardo (@RPardo1)
Iñaki González (@goroji)


miércoles, 14 de diciembre de 2011

Empatía informática.

Un titular de esos de los que te chirrían desde el principio es lo que nos ha provocado la reflexión de hoy.

Y es que cuando te encuentras el siguiente titular en Diario Médico "Los facultativos pueden aprender empatía con un programa informático" lo primero que no te cuadra es que un programa informático te pueda enseñar algo tan intrínseco a la naturaleza humana:
Ésta es la conclusión de un estudio, realizado en Estados Unidos y publicado en noviembre en Annals of Internal Medicine, cuyo objetivo era analizar la forma en que responden los oncólogos cuando un paciente demuestra sentimientos de miedo o ansiedad.
Palabras clave: oncólogos + sentimientos del paciente + miedo o ansiedad.

Mi cabeza hace una rapida asociación de ideas y tachan, tachan... los que me conocéis ya sabéis en quién estoy pensando, verdad, jajaja... Pero sigo leyendo:
"Para mejorar la salud y calidad de vidad del paciente es fundamental que el médico tenga habilidades de comunicación... Se trata de una cualidad que va más allá de mostrarse amable con el enfermo. Este curso informático para mejorar la empatía de los oncólogos ha demostrado que no sólo es barato, sino que también es eficaz y efectivo".
Efectivamente, si algo hemos aprendido de @msconcu y de las lecciones de humanidad que nos da en su blog Carpe Diem es que ella no va a necesitar dicho CD-ROM... es más, yo antes de aprender empatía así, recomendaria muy mucho la lectura habitual de sus post; cuánto mejor nos iría a muchos si todos fueramos un poquito más como Tere.

Calle 13 Featuring Café Tacuba – No Hay Nadie Como Tú:



lunes, 21 de noviembre de 2011

Lunes de #RRHH: la mala educación.


Porque no sólo de pan vive el hombre, lo que podríamos traducir por aquí, que no sólo de blogosfera sanitaria se alimenta uno, y me gusta ir picando en diversos blogs orientados a los Recursos Humanos, el otro día tropecé con esta entrada de Mercedes en lo que viene a llamarse El Blog Profesional de @MyKLogica.

En esta entrada, Mercedes, nos plantea que hay dos tipos de personas, aquellas que dejan los lugares peores que cuando los encontraron y aquellas que los dejan igual o mejor, y que todo puede venir influenciado por el tipo de educación que hayamos recibido en nuestra infancia primero, y a lo largo de nuestras experiencias vitales y profesionales después.

Lo leí hace unas semanas, en pleno movidón que ya hemos contado por aquí y que no vamos a recordar, pero según lo leía iba diciendo... "sí", "sí", "también", jajaja... vamos, que si lo hubiera planteado a modo de checklist no me hubiera dejado ni una sola frase sin marcar.

Os voy a dejar los seis puntos que destaca Mercedes sobre el líder con mala educación, y no miro a nadie, que luego todo se sabe, jajaja...
  1. Cortoplacismo: nadie les ha enseñado el valor de la superación, por lo que su necesidad de satisfacción es inmediata.
  2. Área ciega hiperdesarrollada, por lo que muestran una escasa o nula capacidad de ver la relación entre sus acciones y sus impactos.
  3. Baja o nula capacidad de empatía, debido a una endogamia cultural e ideológica, por lo que carecen de amplitud y profundidad de miras y perspectivas y de la capacidad de ponerse en situaciones ajenas.
  4. Baja autoimagen, autoestima y confianza en sí mismos, por lo que evitan el feedback y procuran rodearse de personas que les digan lo que quieren oir.
  5. Desordenados, irresponsables e incoherentes; nadie les ha enseñado a recoger lo que desordenan ni les han enseñado el valor de la responsabilidad. Exigen a otros lo que ellos tampoco son capaces de practicar o de hacer por sí mismos.
  6. Falta de reconocimiento y autoreconocimiento, lo que les lleva a ponerse medallas propias y ajenas.
Si queréis conocer cómo son las características del buen líder y otras muchas cosas interesantes, no dejéis de pasaros por el blog de @MyKLogica: altamente recomendable!

Os dejo un temita por si alguien quiere amenizarse mientras deja un comentario:

Pearl Jam – Education


jueves, 17 de noviembre de 2011

Dientes, dientes... que es lo que les jode!

Ya sé que últimamente el clima está revuelto por este hospital de cuyo nombre no "puedo" acordarme; decisiones incomprensibles que afectan a trabajadores, decisiones a desmano que afectan a la faceta bloguera de un servidor; decisiones que no se mantienen en el tiempo y que donde un día dicen "blanco" al día siguiente dicen "negro"...

Pero insospechadamente, es precisamente en estos días cuando estamos desplegando nuestro lado más amable, nuestro lado más generoso. Puede que haya gente que no lo entienda, pero yo necesito sentirme bien interiormente, y si podemos estar bien, ¿por qué nos vamos a empeñar en estar mal?

Si nos pasáramos todo el día enfadados, todo el día de mal humor, todo el día a la defensiva, seguirían ganando ellos, y como dijo la tonadillera... "Dientes, dientes... que es lo que les jode", jajaja...

Y más si cabe apoyándonos en esta noticia: Sea amable, y vivirá más (y mejor).
Barbara Fredickson, directora del Laboratorio de Emociones Positivas y Psicofisiología de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), puso de manifiesto hace unos años que han sido precisamente las emociones positivas una de las claves en nuestra supervivencia, porque nos ayudaron a desplegar capacidades físicas, psicológicas y sociales. Gracias a ellas hemos desarrollado, junto a las inteligencias Analítica y Emocional, la Inteligencia Ética (IE). Un alto coeficiente de IE nos predispone a hacer el bien, a ser amables con los demás, a resolver más y mejor los problemas, a ser sinceros sin herir, a liberarnos del sentimiento de culpa y a saber decir no.
No dejéis de leer el artículo entero, pero yo, por abreviar me voy a quedar con esta otra frase: “La auténtica amabilidad es un rasgo de fortaleza y no debe confundirse con la sumisión o el deseo de complacer en contra de nuestros deseos o intereses, o incluso de nuestro propio bienestar”.

Y hablando de emociones, no podía faltar uno de nuestros clásicos, y en ésto, seguro que el amigo @abreaun también nos da la razón, jajaja... Jarabe de Palo – Emociones



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