martes, 19 de junio de 2012

Cuestión de actitud.

Cuestión de actitud.

Cuando las cosas vienen torcidas, cuando las cosas no vienen de cara, cuando la cosa pinta chunga... todo es cuestión de actitud.



Siempre se ha dicho que el ambiente de trabajo es fundamental para dar lo mejor de uno mismo personal y profesionalmente. Pero en estos momentos, el clima laboral está enrarecido y las tensiones de todo tipo van en aumento. Resultados empresariales negativos, reorganizaciones, despidos y unos empleados (los que se quedan) que deben hacer frente a mayor volumen de tareas, no es el mejor entorno para trabajar.
Ya estemos hablando de empresas, o ya estemos hablando de nuestros maltrechos centros de salud y hospitales, la cosa está jodida. Cada día nos desayunamos con una noticia negativa, y es que al final, parece que la culpa de la prima de marras es de los funcionarios, de la sanidad y de la educación. Y así, claro está, todos sospechamos de todos en la oficina, pasando consulta, pasando planta...

La más complicada de estas situaciones es amoldarse a una orden o a una forma de trabajar que no se comparte. En estos casos, el autor explica que “no significa que cambies de actitud, sino que modifiques la situación para lograr una interacción más positiva”. Es una estrategia de defensa que te permitirá capear esa circunstancia adversa, pero a la que no te puedes abandonar sin más. Siempre hay que seguir mirando hacia adelante y buscando nuevos caminos.
¿Cómo utilizar tu energía limitada con máximo aprovechamiento? Sé lúcido en cuanto a en qué la utilizas y en cuanto a la resistencia que la limita. “En primer lugar, aplica tu fuerza exclusivamente a cosas en las que creas. Es mucho más difícil generar energía cuando en el fondo no se cree en las cosas. Si te ilusionas y emocionas con algo, tu potencial será mayor, así como tu amplitud y tu repercusión”.
 Al final, lo único que importa, es la actitud con la que afrontes los problemas, porque los problemas, nos guste o no, han venido para quedarse una buena temporada. Nos quedamos con este axioma:

La actitud con la que afrontas un problema es esencial para encontrar una solución.

Fito Paez – Es Sólo una Cuestión de Actitud:






Por tanto, si planificas con detalle en qué y cómo actuar, poco a poco, irás viendo los resultados positivos que te proporcionan y esto, además, aumentará tu ilusión y confianza en ti mismo. ¿Te atreves?


6 comentarios:

Laila dijo...

Estoy de acuerdo, sin embargo hay veces en las que la situación es difícil de por sí.
De uno depende que te amarguen en el trabajo o no. Yo hace tiempo que decidí que no conmigo. Jejeje

Iñaki González dijo...

Yo también, Laila, sí alguien quiere malos rollos que conmigo ni cuenten, jajaja...

Juana dijo...

La situación es complicada, me suelo mover entre la "mala leche" y la alegría, principalmente porque ambas son muy energéticas jajajajaja

Ayer vino a verme un compañero me contó "sabía que aquí alguien me sonreiría, que llevo un día horrible" .... me alegra que el personal venga a verme y por eso me sale la sonrísa sola ....

Ana Valeria dijo...

La situación es complicada,yo cada día intento coger todo con la mayor alegría posible, e ir pasar cada día con lo que viene.

Así recibo siempre de vuelta una sonrisa a mis Buenos días, tardes, noches.

Siempre es cuestión de actitud...

Pasar feliz día!! Jejeje!!

Iñaki González dijo...

Ay Juana, cariño, sí yo te tuviera en mi hospital no te quepa duda que pasaría todos los días por tu puerta, aunque estuviera en la otra punta del hospital, jajaja...

Iñaki González dijo...

Buenos días Ana, así hay que hacer, ante todo nosotros felices, que eso les jode todavía más, jajaja...

Besazos!

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