Era esta mañana cuando me llegaba el siguiente tweet de manos de @gomezdelpozuelo en el que nos invitaba a opinar sobre un artículo publicado por @margaltes en La Vanguardia.
No he podido por menos que trasladar hasta esta vuestra casa el debate: ¿Trabajadores flexibles o esclavos de los smartphones?
"Las nuevas tecnologías están creando nuevas situaciones: todavía no se han consolidado los usos, y por tanto no hay soluciones que se acepten como buenas o malas", valora Genís Roca, socio de la consultora especializada en estrategia digital Roca Salvatella. "Alrededor del hecho digital, el primer debate que se generó en las empresas fue el de la privacidad, si la empresa tenía derecho a leer los e-mails. Ahora se abre el de la disponibilidad".
Recomiendo leer el artículo completo porque no tiene desperdicio.
Mi opinión al respecto es que todo debe entenderse en su justa medida. Que tengas smartphone por cuenta de la empresa no significa que tengas que estar localizado todo el día, eso tiene otro nombre, y como tal se paga.
Que tengas la herramienta que te permite conectar las 24 horas con tus quehaceres y obligaciónes, no es más que eso, una herramienta. El sentido común tiene que darte el cómo usarla, debes tener claro cuándo estás trabajando y cuándo no, debes marcar esa delgada línea roja que separa lo urgente, importante, crucial... de todo lo demás que puede esperar a mañana, a ese momento en que ya estás físicamente en la oficina.
Y todos debemos tener claras las reglas del juego, empleados y empleadores, de lo contrario, sí que sí seremos esclavos del smartphone.
Mi opinión al respecto es que todo debe entenderse en su justa medida. Que tengas smartphone por cuenta de la empresa no significa que tengas que estar localizado todo el día, eso tiene otro nombre, y como tal se paga.
Que tengas la herramienta que te permite conectar las 24 horas con tus quehaceres y obligaciónes, no es más que eso, una herramienta. El sentido común tiene que darte el cómo usarla, debes tener claro cuándo estás trabajando y cuándo no, debes marcar esa delgada línea roja que separa lo urgente, importante, crucial... de todo lo demás que puede esperar a mañana, a ese momento en que ya estás físicamente en la oficina.
Y todos debemos tener claras las reglas del juego, empleados y empleadores, de lo contrario, sí que sí seremos esclavos del smartphone.
¿Te sumas al debate?







