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miércoles, 12 de mayo de 2010

Rompiendo el cascarón.

Hoy vamos a hacer un post un poquito más personal que de costumbre, y eso que siempre procuro poner algo de mis entrañas en todas las entradas...

Pero hoy es especial, podemos decir, que ya hemos roto el cascarón.

Esto que empezamos como un entretenimiento personal y que nunca pensamos que llegaría a ningún sitio... esto que empezamos a modo de experimento y como válvula de escape a los problemas del día a día... esto que en su día empezamos tal y como explicamos en el número de la primera quincena del mes de mayo de e-RAS, bajo el título Todos necesitamos alguien que nos mire...

... y parece que estoy hablando de algo que empezó hace muchos, muchos años, allá cuando existía el Reyno de los Cuatro Soles, y resulta que recien acabamos de celebrar nuestro tercer mes de vida.

Pues eso, que ya me había acostumbrado a las 50-60 personas que nos visitan todos los días (un día llegamos a 118, qué locura!) y que nos dejan sus comentarios, ... que ya me había acostumbrado a incrementar mi lista de seguidores en twitter (y a sus sinceros RT y #followfriday), ... que ya me había acostumbrado a incrementar mi lista de "amigos" en Facebook y a sus emociantes y enriquecedores comentarios a nuestras entradas, ... que hasta me había acostumbrado ya a que la lista de seguidores de SobreviviRRHHé! cada día fuese un poquito más larga en NetworkedBlogs (ya contamos 37 fans)...

... pero hoy hemos roto el cascarón y hemos salido del huevo al mundo real, como si una pelicula en 3D se tratara, hemos traspasado la pantalla del ordenador para llegar a esa gente que día a día te cruzas por los pasillos del hospital, a esa gente que día a día te encuentras en la cafetería del hospital, a esa gente, que en definitiva, son tus compañeros de trabajo.

Hasta la fecha sólo los más allegados sabían de la existencia de SobreviviRRHHé! pero hoy, dentro del marco incomparable de las I Jornadas de Seguridad del Paciente en FHC, la coordinadora y alma mater del evento, se ha empeñado en que comparta la certificación Web de Interés Sanitario y el blog con todos los presentes de la sala.

Han sido sólo un par de minutos pero se me han hecho muy largos, era como compartir las fotos del bautizo de tu chiquilla o las fotos de la comuníón de tu chiquillo, algo muy intimo y personal, pero creo que ha merecido la pena, creo que será un punto de inflexión en la breve historía de SobreviviRRHHé!

Gracias a todos por los aplausos al finalizar, gracias Victoria por la oportunidad de compartirlo con todos, y gracias, sobre todo, a los que cada día os pasáis a visitarnos.

Os regalo, como ya es costumbre, una canción (Thank you, de Dido) para amenizaros el ratito de alimentar el blog con vuestros comentarios:

viernes, 30 de abril de 2010

El Reyno de los Cuatro Soles: La Batalla del Agua.

El Reyno de los Cuatro Soles.
Capítulo 1: La Batalla del Agua.

Debemos remontarnos en el tiempo para entender la más reciente batalla en la que se han enfrascado los habitantes del Reyno de los Cuatro Soles. Hace tanto ya, que incluso era otro quién gobernaba sus designios, aunque no sea éste un Reyno que se caracteríce por reinados prolongados... aunque eso podríamos tratarlo en próximos capítulos.

Centremonos en el que hoy nos ocupa. Hubo un día en que el gobernador, generoso y con las arcas llenas, decidió recompensar a sus conciudadanos con dispensadores de agua por doquier, allá donde hubiera una esquina, se colocó uno de los mencionados dispensadores de agua, con lo que los paisanos ya no tuvieron que preocuparse de buscar el preciado líquido azul y podían concentrarse en sus quehaceres diarios.

Pasó el tiempo, cambió la cabeza visible que guiaba los designios del Reyno de los Cuatro Soles, llegaron reyes destronados de otros Reynos y llegaron tiempos de penurias, penurias económicas (que pueden aguantarse) y penurias de espíritu (que afean aún más si cabe). Y el gobernador en ciernes decidió racionalizar el agua a las masas.

Éstas, a las masas me refiero, lejos de entender la coyuntura actual, lejos de entender que habían venido gozando de aquel privilegio desde años atrás, en lugar de pensar y reflexionar en la situación de crisis general, hicieron aquello que más les gusta hacer: iniciar una batalla.

Pero no de las épicas, de las que acostumbraron a librar en tiempos mejores, sino esta vez, una de las batallas más estupidas que pueden librarse en un Reyno: la batalla del agua.

Ante la restricción de dispensadores acuíferos, se iniciaron una serie de escarceos a las fuentes vecinas. Allí donde había agua, había alguien dispuesto a quitarsela al compañero... Nadie se acordaba que no hace muchos años, el agua se iba a buscar al río y que nadie había perdido la vida en ello.

Ya era tarde para dar explicaciones, las mentes obtusas de la mayor parte de los habitantes del Reyno de los Cuatro Soles se habían enzarzado mezquinamente, no con los Reynos vecinos de Navarra y Aragón, mucho menos con los territorios hermanos del gran Pedro I, el Santo, esta vez se trataba de una guerra fraticida con un único objetivo: el control del líquido elemento! Y si había que pisotear al prójimo, se lo pisoteaba sin piedad!

Así cuentan nuestros mayores que se inició esta batalla, y así la hemos intentado transmitir. Es la primera, esperemos que no sea la última...

jueves, 29 de abril de 2010

El Reyno de los Cuatro Soles: Introducción.

Se inician aquí una serie de cuentos que espero tengan su continuidad en el tiempo.

No se trata más que de una serie de relatos cortos, que se han ido transmitiendo generación tras generación de padres a hijos, y de estos a sus hijos, y de estos a sus hijos, así hasta llegar a nuestros días, y que nosotros plasmaremos aquí tal y como nos lo han contado.

 Los protagonistas de estos cuentos vivían en el Reyno de los Cuatro Soles, y sus habitantes siempre estaban muy pendientes de los vecinos del Reyno de Navarra y del Reyno de Aragón, pero sobre todo, pendientes, muy pendientes, de lo que sucedía en los territorios hermanos del gran rey Pedro I, el Santo.

 A los habitantes del Reyno de los Cuatro Soles les encantaba estar siempre enfrascados en largas batallas, algunas épicas que pasarán a la historia, otras menos, más bien estupidas... (eso lo juzgará mejor el lector) pero el caso era estar siempre en el fragor de la batalla, y muy poquitas eran las veces que reinaba la calma en el Reyno de los Cuatro Soles.

La primera batalla que quiero contaros es la última que ha llegado a nuestros oídos, y que titularemos La Batalla del Agua.

Mañana en SobreviviRRHHé! el primer capítulo del Reyno de los Cuatro Soles: La Batalla del Agua.

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