Hasta hace unos años, la historia la escribían unos pocos privilegiados, pero ahora todo es diferente.
La palabra historia puede que suene como muy pretenciosa, pero al final la historia no se nutre exclusivamente de grandes descubrimientos o conceptos novedosos que cambian la vida a millones de personas, la historia es también el día a día, es leer noticias que nos dejan con la boca abierta o canalizar el esfuerzo de decenas de personas alrededor de una idea, de una persona o de un sentimiento.
La palabra historia puede que suene como muy pretenciosa, pero al final la historia no se nutre exclusivamente de grandes descubrimientos o conceptos novedosos que cambian la vida a millones de personas, la historia es también el día a día, es leer noticias que nos dejan con la boca abierta o canalizar el esfuerzo de decenas de personas alrededor de una idea, de una persona o de un sentimiento.
Si Iñaki hace diez años hubiera querido llegar a mucha gente, lo habría tenido algo difícil. Enviar artículos a periódicos o revistas, investigar hasta salir en la tele o publicar en alguna revista de alto impacto, o hacerse famoso por ser amigo de Falete o gente conocida.
Pero ahora las cosas han cambiado. Hemos llegado a un momento en el que publicar, escribir, difundir e influir es mucho más sencillo. Tener un blog, recibir comentarios, difundirlo por twitter o por otros blogs ayuda a conseguir que una palabra y una idea tengan eco, quizás la infoxicacion anule el sonido un poco, pero si se consigue que esté a disposición de cualquiera interesado en ese tema, el avance es brutal.
Pero ahora las cosas han cambiado. Hemos llegado a un momento en el que publicar, escribir, difundir e influir es mucho más sencillo. Tener un blog, recibir comentarios, difundirlo por twitter o por otros blogs ayuda a conseguir que una palabra y una idea tengan eco, quizás la infoxicacion anule el sonido un poco, pero si se consigue que esté a disposición de cualquiera interesado en ese tema, el avance es brutal.
SobreviviRRHHé! ha sido siempre el blog que más energía contagia, el que siempre está al lado de los amigos, el que no se corta y siempre habla claro, el que felicita el primero y el que tiende su mano ante los precipicios, y por supuesto el que es capaz de decir te quiero en directo (¡sin que nadie cambie de canal!).
¿Y qué tiene que ver eso con internet?
Todo... Porque Iñaki no ha estado solo, y leyendo los miles de comentarios de su blog, me entenderéis claramente. Y al final eso es compartir, colaborar, y cooperar, tanto en un cumpleaños, como en una iniciativa colaborativa.
Quizás la diferencia fundamental entre 1990 y la actualidad pueda resumirse en el botón "Publicar" (1), es el que aporta la magia final a lo que hacemos, lo que convierte una idea loca de miércoles por la tarde, en el tema de conversación del jueves para muchos. Iñaki se atrevió a dar ese paso con su blog SobreviviRRHHé!, mezclando temas sanitarios, de recursos humanos, noticias interesantes y mucho humor. Y así, desde aquel “Arrancando motores” de febrero de 2010 hasta la Navidad de 2012 en que ha decidido decir adiós. Aunque conociendo a Iñaki, las despedidas son más bien reinvenciones, y seguro que 2013 además de ser el año de Osenseis, será su año (otra vez).
Firmado:
Miguel Angel Máñez.
Autor del blog Salud con Cosas
Conflicto de intereses:
Iñaki es amigo. Todo empezó en el programa Hope 2008, en París. Y desde entonces hasta ahora, aquí seguimos compartiendo ilusiones y locuras por las redes (y también en el 1.0).
Firmado:
Miguel Angel Máñez.
Autor del blog Salud con Cosas
Conflicto de intereses:
Iñaki es amigo. Todo empezó en el programa Hope 2008, en París. Y desde entonces hasta ahora, aquí seguimos compartiendo ilusiones y locuras por las redes (y también en el 1.0).
(1) Nota: sobre el "botón Publicar" habla Clay Shirky en su libro Excedente Cognitivo, en relación a un discurso de Maxine Hong Kingston.














Precisamente ahora que acabamos de estrenar director médico, cae en mis manos la
Parece ser que esto de los nuevo espacios de comunicación ya no lo para nadie.